El Universo y el Planeta Tierra que hoy conocemos tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco después de su nacimiento, según los científicos, hace unos 15.000 millones de años se produjo una gran explosión, el Big Bang. Tanto las religiones como las ciencias han dividido la creación del Universo y la Tierra en diversas fases, algunas más poéticas (como los siete días de la Biblia), otras más rigurosas, como las que acepta la ciencia y las personas que hacen de la ciencia su vida.

Desde su formación hasta la actualidad, la Tierra ha experimentado muchos cambios que es muy distinta de la actual. Desde el punto de visto de la Geología y la cual es mi área de interés para estudiar nuestro planeta, las primeras etapas, desde que empezó la solidificación de la masa incandescente hasta la aparición de una corteza terrestre, no dejaron evidencias de su paso, ya que las rocas que se iban generando, se volvían a fundir por una nueva erupción.Estas etapas primitivas son todavía un misterio para la ciencia, además; el paso del tiempo, la erosión, los distintos cambios han ido borrando las señales que ha dejado la evolución, por lo que, cuanto más antiguo es el periodo que se pretenda analizar, mayores dificultades vamos a encontrar. La Tierra, no lo olvidemos, sigue evolucionando y cambiando.
Después de conocer el largo proceso evolutivo de la creación del Universo y de nuestra casa, el Planeta tierra, las personas deberíamos a empezar a comprender que la Tierra no es un ente inmutable sino un vehículo que avanza y evoluciona irremediablemente. En este sentido, deberíamos ser conscientes del tesoro que tenemos y esforzarnos por cuidarlo y mantenerlo el mayor tiempo posible ya que en el largo recorrido de 4.500 millones de años, explicaron los científicos, la Tierra evolucionó desde su ígneo y violento nacimiento hasta su precioso aspecto azul, lleno de agua, aire respirable y vida.